El mundo del trading es muy difícil. Cómo todo el mundo ha escuchado alguna vez, hay una problemática emocional que la hace difícil, muy difícil. Y por otro lado está la parte técnica.
La parte técnica es relativamente asequible. Solo precisa un alto nivel de compromiso y horas y horas de práctica. Pero se consigue. Se consigue el nivel adecuado para poder realizar trading con ciertas garantías. Pero llega un momento, el momento en el que ya hemos conseguido el conocimiento en algún sistema de trading y hemos empezado a operar, en el que intentamos mejorar. O mejor dicho, pretendemos llegar a la maestría. Éste es un momento muy complicado y difícil ya que vemos que hay operaciones negativas y nuestra parte emocional quiere evitarlas, no queremos afrontarlas. Creemos que lo podremos evitar con la maestría que obtendremos de varias formas: variando el sistema a nuestra medida, acumulando conocimientos sobre otros sistemas, empapándonos de la forma de operar de los traders de éxito, añadiendo indicadores “mágicos” a nuestros graficadores, etc… Todo esto parece garantizar el éxito. Creemos que esto nos va a hacer infalibles en el mercado.
Pero nada más lejos de la realidad. De lo que no nos damos cuenta es de que no necesitamos tener tantos conocimientos técnicos para evitar operaciones negativas. Mejor dicho, no podemos evitar operaciones negativas. Solo necesitamos un sistema con el que se obtengan unas estadísticas con un buen ratio de beneficios y ya está. Simplemente ejecutar ese sistema a rajatabla. Lo demás es pura estadística. Tenemos que dejar la subjetividad de lado. Simplemente ejecutar en base al sistema y olvidarnos. Los resultados deben llegar y llegaran por una simple razón de probabilidad.
Parece fácil, pero no es fácil. Aquí se juntan dos factores claves. Por una parte, creer que a mayor conocimiento y maestría sobre la técnica, mayor probabilidad de éxito. Error, ya que esto nos llevará a modificar con nuestra “sabiduría” un sistema con buenas estadísticas para mejorarlo en resultados. Esto rara vez funciona. Y, por otro lado, está la parte emocional. Necesitamos tener una automatización en nuestro sistema que no dé lugar a subjetividades. Necesitamos unas reglas claras. A partir de ahí, observar y ejecutar. No necesitamos más. No hay otro secreto.
Es absurdo intentar creer que podemos dominar el mercado con nuestra maestría como traders. Es absurdo porqué no podemos ganar siempre al mercado que está compuesto de otros traders con sus propias formas de pensar y formas de operar. No podemos predecir eso. O, mejor dicho, no lo necesitamos. Solamente necesitamos un sistema con buenos resultados y ejecutarlo con constancia y disciplina.


